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en el Encuentro Internacional de Poetas
En Zamora, espacio de reflexión donde los artífices de la palabra conversaron en torno a los límites de la literatura en la actualidad
CARLOS F. MARQUEZ
ZAMORA, 18 DE JUNIO.- El último día de actividades del noveno Encuentro Internacional de Poetas y Escritores, celebrado en Zamora, Michoacán, los días 17 y 18 de junio, se convirtió no sólo en una trinchera donde las letras adquirieron vida en voz de sus creadores, sino en un espacio de reflexión para que los artífices de la palabra, mediante la conversación cercana, disertaran en torno a la educación, los lectores, las editoriales y los límites de la literatura en la actualidad.
El encuentro, que logró reunir a poetas de México, Perú, Chile, Estados Unidos, Suecia, Nicaragua Colombia, Argentina y Rusia, estuvo dedicado a la memoria del literato de Jiquilpan, Ramón Martínez Ocaranza, que fue el centro de atención de la conversación que La Jornada Michoacán sostuvo con Oscar Wong, después de su conferencia El universo lírico de Ramón Martínez Ocaranza.
Para el poeta chiapaneco, las características que definen la singularidad del universo lírico de Martínez Ocaranza "se encuentran en la intencionalidad, estiquios escalonados, versos que buscan la estancia espiritual mediante un estadío, de una dimensión, de un espacio rítmico, la selección de términos, la violencia lingüística, el amargo sentir: revelador decir, donde los grandes temas surgen para confrontar su visión del mundo e instaurar un canto único, áspero, que hacen del autor un visionario; Martínez Ocaranza se metamorfosea en el último profeta del siglo 20 mexicano".
Su universo lírico se mueve en el ámbito del canto sagrado de la existencia, aquel de la voz ácida, demoledora, contundente y trágicamente luminosa, al cual Oscar Wong representaría mediante el triángulo equilátero, que en los ángulos de su base representan la vida y la muerte, mientras que en el vértice superior se encuentra dios y en el centro, las contradicciones del ser humano, que nos darán los modelos arquetípicos del ser que no puede ser juzgado en los términos de bueno o malo.
De acuerdo con Wong, Ocaranza revelaba mediante el verso lo más profundo de la existencia, por lo que se constituye como un poeta contemporáneo, vigente en su visión del mundo con una lucidez frente a la vida, al igual que el poeta cáustico, sagrado y satírico que es capaz de remover la conciencia hasta su parte vermicular.
"En sus visiones cosmogónicas, Martínez Ocaranza nos habla igual que Ezra Pound, de la tribu de la humanidad, sin embargo esa visión cosmogónica deviene en teogonía, donde el teos-dios ocupa el punto central como manejador del logos y que encuentra su eco en el libro Elegía de los Triángulos, donde convergen las voces indígenas y plantea los niveles de la vida como un zigurath, como una pirámide que también es derrumbada, donde el poeta es el profeta que anticipa y canta la caída del mundo indígena",afirmó el poeta chiapaneco ganador del Premio Ramón López Velarde.
Continúo arrojando luces sobre la obra poética del autor de Patología del ser y enfatizó que sus versos no son intrincados, sino que poseen la contundencia reveladora que lo asemeja con Vicente Huidobro y la precisión del verso en su ritmo, imagen, simultaneidad de plano-significado y la selección de términos, y puntualizo: "Las revelaciones en los versos de Ocaranza son importantes, de pronto pone todos los vocablos en mayúsculas para plantear un juego fonético y enfatizar la voz, eso es algo que los críticos no han sabido interpretar porque creen que es un recurso tipográfico, cuando lo que el poeta está pidiendo es que se levante la voz en lo que es una salmodia, además en su obra se encuentra una contundencia rítmica, visual y de las imágenes, en metáforas llenas de percepciones sensoriales, es revelador, cáustico y contundente".
Por sus hallazgos, tanto conceptuales como formales, Oscar Wong reconoce a Martínez Ocaranza como la simiente de un movimiento de vanguardia que aún tiene pendiente su realización, señaló que en un país como México, donde no se han dado las vanguardias, la poética del originario de Jiquilpan se plantea como un acto revolucionario en las letras mexicanas.
Finalmente el poeta chiapaneco señaló: "Patología del ser y Elegía de los triángulos hará revolución cuando la gente descubra en Ocaranza una voz entregada, un cronista, un escriba y un hombre que está revelando con profundidad esta penumbra de la voz; cuando se de este hallazgo, surgirá el fenómeno Martínez Ocaranza que podrá tocar corazones e instintos que andan entre los jóvenes y revelará la contundencia de ese verso a nivel de sentencia, de proverbio y versículo, de esa salmodia existencial contenida en su voz tan peculiar".
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